Adolescencia y machismo: mito y realidad

 

En este mes celebramos el 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, fecha importante en nuestros calendarios porque nos recuerda el camino recorrido a lo largo de los años en pro de la igualdad.

Camino tal vez demasiado largo, cuando nos recuerdan que la juventud todavía estamos lejos de la “igualdad real”. La igualdad real es la igualdad trasladada al día a día, la igualdad vivida “de verdad”, frente a la igualdad formal o igualdad que se refleja en leyes, documentos, declaraciones pero no tiene por qué necesariamente notarse en ese día a día.

¿Por qué estamos lejos de esa meta?

En los años en que la igualdad formal se abría paso decidido, cuando se elaboraban leyes que pretendían llegar a la igualdad real, cuando se llevaban a cabo acciones, programas, proyectos que sí parecían estar situados en la dirección hacia la igualdad real, se creó cierto espejismo. Se creyó y se nos hizo creer que la igualdad ya estaba conseguida, que ya no era necesario seguir luchando… Pero, como todo espejismo, al final desaparece y los datos, la crisis… nos han hecho regresar a la “realidad”. .

Una realidad que los medios de comunicación están dibujando de manera muy desesperanzadora, en la que ponen la responsabilidad de nuestro escaso compromiso con la igualdad en nosotros y nosotras mismas, las personas jóvenes, más aún cuando aparentemente hemos tenido todo tipo de recursos para comprender qué es eso de la “igualdad real”.

La desigualdad entre mujeres y hombres es el pilar básico que sostiene la violencia de género. Consiguiendo la igualdad real, se llegaría a una sociedad donde los desequilibrios de poder entre el género femenino y el masculino desaparecerían y, por tanto, la violencia no sería necesaria para mantenerlos.

Os queremos invitar a que hagáis una reflexión. Si bien en general hemos tenido acceso a una gran cantidad de recursos para favorecer la igualdad de mujeres y hombres (aunque no en todos los casos y no con la misma intensidad), no debemos olvidar quiénes nos proporcionan esos recursos, quiénes nos educan y nos forman y cómo está construido el mundo en el que vivimos.

La igualdad es algo que se debe adquirir desde todos los ámbitos de la vida diaria. Un taller sobre igualdad en el instituto o la facultad no será tan efectivo si, cuando termina, mis profesores o profesoras continúan utilizando lenguaje sexista, mis progenitores hacen diferencias entre lo que debe hacer una chica y un chico, en la televisión veo cómo se utiliza el cuerpo de las mujeres como simple objeto, o desde las administraciones públicas se lanzan discursos que no defienden los derechos de las mujeres. Lo adquirido permanece, y lo aprendido si no se fomenta, desaparece.

Desde Federación Mujeres Jóvenes reivindicamos la importancia de educar y formar ciudadanas y ciudadanos con las gafas de género puestas (las gafas violetas). Reivindicamos la necesidad de que todos los agentes de socialización (familia, escuela, medios de comunicación, instituciones, etc.) se impliquen con la igualdad real y demandamos que no se creen más estereotipos desesperanzadores en torno a la juventud. Porque sólo la juventud empoderada podremos llegar a la igualdad real y a terminar con la violencia de género.

Anímate, y empieza el día con tus gafas violetas!!

marzo2014 AdolescenciaMachismo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s