“Siempre saludaba al sacar la basura”

El maltratador es, en el imaginario español, ese grinch que nos roba la Navidad, un hombre feo por dentro y por fuera del que cualquier mujer debería alejarse al primer golpe (ese que dicen que te dan por sorpresa, que ya el segundo, si te has quedado, corre a tu cuenta). Si uno viste bien, saluda y (hasta) saca la basura, no puede ser un maltratador.

Sin embargo, este tipo de ideas, alentadas por la prensa en muchas ocasiones, no hace más que perpetuar estereotipos como que la violencia de género sólo se da en familias desestructuradas, esas donde falla la comunicación, esas con algún hecho traumático en su historia, con vicios ocultos o de otros países (“válgame el cielo, ese no es mi caso”, pensaran algunos y algunas dándose golpes en el pecho). Y así, fueron asesinadas 60 mujeres el pasado 2015 y 36 en lo que llevamos de 2016, según datos oficiales del MSSSI a 24 de agosto de 2016.

Pero hay más ejemplos, “él saludaba al sacar la basura” o “era muy tranquilo” no son las únicas frases que pretenden negar lo evidente. En nuestros estadios de fútbol hemos escuchado cánticos con los que más allá de pretender dar una imagen inocente del agresor culpabilizan a la victima de los actos de éste. Aún resuena en nuestros feministas oídos los que profirieron algunos seguidores béticos el pasado año durante un partido de la Liga:

“Rubén Castro alé,

Rubén Castro alé,

no fue tu culpa, era una p…,

lo hiciste bien”

Entonces ¿cuál es el perfil del maltratador? ¿Qué indicadores nos dirán qué hombre es un potencial maltratador?

No hay. Ni Aaron Hotchner y todo el equipo de Mentes Criminales daría con un perfil único de maltratador. Él puede ser un humilde obrero, un empresario acomodado, un representante político querido en su pueblo o una súper estrella del cine, la música o el fútbol. Su edad tampoco influye.

Lo cierto es que el único factor de riesgo para sufrir violencia de género es ser mujer.

mentes-criminales

Dejemos de exculpar al agresor, dejemos de buscar en la vida y obra de las agredidas cualquier ínfima fisura que ponga en duda su inocencia, que pueda hacerlas partícipes de la violencia que el otro ha ejercido sobre ella. Hagamos desaparecer de nuestro día a día aquellos relatos que hacen que esta imagen siga en nuestra retina, que llegue a oídos de posibles víctimas de violencia de género y les haga replantearse qué han podido hacer para merecer la violencia que padecen. Olvidemos de una vez por todas las excusas para con ellos. El maltratador no es un enfermo, es el sano hijo del patriarcado.

Nota: Las imágenes han sido bajadas de Internet de los siguientes links: Grinch Mentes Criminales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s