¿Por qué el 25 de noviembre?

El 25 de noviembre fue declarado día Internacional contra la Violencia hacia la mujer en el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe celebrado en Bogotá (Colombia) en julio de 1981.

Se eligió este día para conmemorar el violento asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), tres activistas políticas asesinadas el 25 de noviembre de 1960 a manos de la policía secreta del dictador Rafael Trujillo en la República Dominicana.

¿Quiénes fueron las hermanas Mirabal?

nov2014HermanasMirabal

Las hermanas Mirabal, también conocidas como “Las Mirabal” (Patria Mirabal, Minerva Mirabal y María Teresa Mirabal) fueron tres hermanas dominicanas que se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Una cuarta hermana, Bélgica Adela “Dedé” Mirabal, no tuvo un papel activo en las actividades hechas contra el dictador. La hermana mayor, Patria, no tenía el mismo nivel de actividad política que sus otras hermanas, pero las apoyaba, incluso prestaba su casa para guardar armamentos y herramientas de las y los insurgentes.

Una banda de sicarios, por encargo expreso de Trujillo, se ocupó de asesinar a las tres hermanas y a su chófer, Rufino de la Cruz.

Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipicio. Para el movimiento popular y feminista de República Dominicana estas mujeres han simbolizado históricamente la lucha y la resistencia.

Para sus asesinos fue un trabajo “fácil”. Pero se trataba de unas muertas demasiado pesadas para un régimen moribundo. Si ya el régimen había mostrado su vulnerabilidad casi un año y medio antes en un importante fracaso militar, el asesinato de estas mujeres fue la evidencia definitiva. A partir de este asesinato y de otros desmanes, muchas personas jóvenes de clase media, e incluso gente del entorno del dictador, sintieron la necesidad de luchar contra la tiranía y por la instauración de la democracia en el país. El miedo comenzaba a disiparse. Este asesinato tuvo, por tanto, el efecto contrario al que se esperaba, y el dictador Trujillo fue ametrallado en una emboscada realizada por antiguos colaboradores.

¿Por qué este Día internacional?

Porque la violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos.

Porque la violencia contra las mujeres es consecuencia de la discriminación que sufrimos las mujeres, tanto en leyes como en la práctica, y de la persistencia de desigualdades por razón de género.

Porque la violencia contra las mujeres afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA o la paz y la seguridad.

Porque la violencia contra las mujeres y las niñas se puede evitar. La prevención es posible y esencial.

Porque la violencia contra las mujeres sigue siendo una pandemia global. Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia a lo largo de su vida por el hecho de ser mujeres.

Anuncios

El derecho a NO consentir

Se conoce como consentimiento al acto y resultado de consentir  (es decir, aprobar la concreción de algo, condescender, tener por cierto algo, otorgar, permitir, etc.). La idea de consentimiento, de acuerdo al significado del término, implica admitir, tolerar o soportar una determinada condición. Pueden existir muchas maneras de expresar el consentimiento, o el no consentimiento, pero una de las más claras es a través de los monosílabos “Sí”, para consentir, y “No”, para no consentir. Y esto es muy importante para todas las situaciones de la vida, pero también específicamente para aquéllas en las que nos sentimos violentadas.

Sin embargo, cuando hablamos de las relaciones hombre-mujer, algunos hombres creen que los significados cambian. Los “No” se convierten en “Sí” por una especie de extraño poder de interpretación de un supuesto lenguaje femenino indescifrable. Todo esto es mentira, y desde Federación Mujeres Jóvenes queremos expresar que las mujeres también tenemos derecho a elegir lo que queremos y no queremos consentir en nuestras vidas.

Existe una mentira histórica muy arraigada de la existencia de un lenguaje femenino, específico para las mujeres, que los hombres han intentado descifrar con más o menos éxito desde sus propias interpretaciones del mundo, que como sabemos están muy influidas por la diferencia de poder y oportunidades que tienen las mujeres y los hombres a favor de estos últimos. Pero, cuando las mujeres podemos tener la capacidad de expresarnos, es importante tener en cuenta que todas tenemos la inteligencia suficiente para decir lo que queremos decir, que no hay un código secreto y que no tenemos por qué esconder nuestros pensamientos ni deseos tras oscuros jeroglíficos.

Los hombres no se pueden justificar en esa perversión de la interpretación del lenguaje para decidir por su cuenta, sino que deben entender que cuando las mujeres decimos “No”, no cabe otra opción que el “No”, y por tanto que cualquier acción que se produzca a partir de ese momento estará en contra de la voluntad de la mujer que está siendo violentada. Y si bien es importante empoderarnos como para poder verbalizarlo, muchas veces ese “No” no tiene por qué ser verbal, el cuerpo y los gestos son dos productores de comunicación muy potentes.

NO es NO

Lo más importante de todo es que las mujeres tenemos que reivindicar nuestra existencia como seres LIBRES para decidir sobre nuestro cuerpo, y que los hombres deben respetarnos. Y todo ello lo tendremos que hacer muy a pesar del sistema patriarcal que nos rodea y que es ajeno a las experiencias vividas por una mujer violentada en cualquiera de sus facetas. Este sistema es el que nos pone en riesgo a las mujeres, y el que nos hace incluso sentir culpables o acorraladas en las situaciones en las hemos sido nosotras las dañadas. Esto se traduce en muchas consecuencias, y una de ellas es la no denuncia de las situaciones de violencia o en la retirada de denuncias por presiones diversas.

Tenemos que seguir reivindicando nuestro derecho a NO tener MIEDO y hacer uso de nuestro “libre consentimiento”.

Sexismo y canciones del verano, ¿qué significa?

Las actitudes machistas pasan por todos los géneros musicales, y las canciones del verano no acaban con esta moda. No se trata de un problema de moral, sino de representación de la sexualidad femenina. Nadie toleraría una canción homófoba o racista ¿verdad? Pero parece que hay menos reparos cuando se trata de una canción que degrada a las mujeres. ¿Por qué?

Abrid bien los ojos, leed y juzgad: “Tú eres la zorra más buenorra que hay en este lugar; han intentado domesticarte, pero eres un animal, está en tu naturaleza; te voy a dar algo lo suficientemente grande como para partirte el culo en dos; haz como si te doliese…”. ¿Qué os parece? Seguramente os resultará desconocida, ya que la letra original es en inglés, pero se trata de la letra de “Blurred Lines”, una de las canciones del verano del año pasado, del artista estadounidense Robin Thicke. Si buscáis las canciones que están sonando en la actualidad, encontraréis letras parecidas, más o menos evidentes, pero cuyo trasfondo es muy similar.

Este tipo de letras nos avasallan en los chiringuitos, discotecas, playas. En definitiva, lugares públicos, en los que además de estar expuestas por el hecho de ser jóvenas, tenemos que escuchar cómo la canción del verano nos convierte en objetos, nos trata como meras  herramientas de placer sexual.

La presencia del sexo en las canciones no es novedosa. Se puede rastrear a lo largo de la historia de la música en sus distintos géneros, pero en 1992 Madona marcó la tendencia moderna en este tipo de música con su canción “Erotica”. Aunque con una salvedad, pues en ella se presentaba a una mujer consciente de su sexualidad y reivindicando el amor lésbico. Desde Federación Mujeres Jóvenes no queremos juzgar aquí si se trata de una denuncia social o una mera provocación. Simplemente, queremos  explicar de dónde venimos y a dónde vamos.

La manera en la que en la actualidad se nos dibuja a las mujeres nos degrada, porque en estas canciones somos inmaduras, pasivas, con cuerpos demasiados alejados de la realidad muy ligeros de ropa o desnudas y con unas preocupaciones banales. Pero eso sí, siempre dispuestas a dar placer al género masculino, incluso muy por encima del nuestro.

¿Qué podemos hacer?

No podemos impedir que se escuche este tipo de música, ni  vamos a cambiar los gustos musicales. Pero desde Federación Mujeres Jóvenes queremos hacer un llamamiento a vuestro espíritu crítico, os animamos a que descubráis vuestras verdaderas creencias y opiniones, y a que reconstruyáis el mundo mediático que nos rodea.

julio2014SexismoCanciónVerano

El piropo también es agresión

 

 

Pongámonos en el lugar de otra persona, ¿Qué sentiría un hombre si viviera lo que viven millones de mujeres en las calles, que tienen que lidiar con piropos que incomodan?

Siguiendo las palabras de Claudia Ayola, experta en violencia, “Cuando uno habla de violencia sexual, las personas tienden a pensar sólo en la violación o acceso carnal. Existen muchas formas de violencia sexual: algunos piropos son violentos, algunas miradas, la manera como algunos hombres se aprovechan para tener contacto físico con una mujer sin su consentimiento, por ejemplo en los autobuses. El acoso sexual es violencia sexual también, y suele ser frecuente incluso en el ambiente laboral”.

Hay expresiones que, escondidas detrás de la palabra “piropo”, pueden ser agresiones verbales. Hay palabras que nos degradan y ofenden, ya que se nos califica como mercancía y no como personas.

Con este tipo de violencia se da un fenómeno curioso, ya que se nos trata de convencer de que son halagos, que para nada son ofensivos, a pesar de que nos incomoden, ya que asociamos la mayoría de las veces la agresión verbal sólo con los gritos. Sin embargo, a la mujeres también se les puede agredir con palabras jocosas que se estén diciendo con una sonrisa.

Ahora vamos con aquello de: “Qué exagerada eres, que sólo es un piropo, si te tienes que sentir alagada”. De hecho, muchas mujeres pueden sentir y manifestar agrado cuando reciben algún tipo de palabra en este sentido. Bien, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que dos de cada tres mujeres en el mundo son violentadas en algún momento de su vida. Que existen múltiples tipos de comportamiento agresor y que no todos son físicos. Por tanto, calificar los piropos como violencia y acoso sexual callejero no es una exageración.

Y es que especialistas en la materia y organismos internacionales coinciden en que constituye violencia cualquier acción ejercida contra una persona contraria a su voluntad, produciéndole desagrado, molestia, incomodidad, angustia y/o sufrimiento. Precisamente incomodidad, molestia y desagrado son las sensaciones que muchas mujeres describen al recibir un piropo. De hecho, el acoso sexual se define por el miedo y la incomodidad.

El piropo como acoso sexual callejero entra en dos de las categorías de violencias descritas por el famoso sociólogo noruego Johan Galtung: la violencia directa, que comprende aquellas conductas de violencia física o verbal, y la violencia estructural, aquellas situaciones de explotación, discriminación, marginación y dominación que se perpetúan en la estructura social.

Si pensamos un poco, ¿en razón de qué un hombre desconocido tiene autoridad para decirte a ti algo sobre tu imagen o tu cuerpo? En este caso, en razón de un sistema, lo que denominamos “patriarcado”, que hace que los cuerpos de las mujeres puedan ser accesibles sin el consentimiento previo, en este caso a través de la palabra.

junio2014PiroposAgresión

Legislación anti-piropo.

En 2011 se planteó en España la posibilidad de elaborar un protocolo de atención a las mujeres receptoras de piropos en la vía pública, contemplando penas de cárcel y sanciones de hasta 3.000 euros. Sin embargo, no se llevó a cabo, de manera que las denuncias en este sentido suelen quedar impunes o ni siquiera son consideradas, y muchas mujeres ni se plantean la posibilidad de denuncia porque sigue sin entenderse como violencia de género.

Hijas del maltrato

En este artículo queremos hablar de aquellas víctimas que a veces se nos olvidan, hijos e hijas expuestas a situaciones de malos tratos, unas víctimas a veces invisibilizadas.

mayo2014HijasMaltrato

Ver, oír y vivir con la angustia de una madre maltratada, sentir su temor, produce una elevada inseguridad y confusión. Esos sentimientos se traducen en numerosos trastornos físicos, terrores nocturnos, enuresis, alteraciones del sueño, cansancio, problemas alimentarios, ansiedad, estrés, depresión, etc.

Queremos incidir y resaltar que además de ser altamente probable que esas hijas sean también víctimas directas de violencia física o psicológica en situaciones de maltrato doméstico, las hijas de las mujeres maltratadas son receptoras directas de la violencia contra sus madres, aunque ellas directamente no hayan recibido ni un solo golpe.

Debemos recordar que no son víctimas sólo porque sean testigas de la violencia que su padre o la pareja de su madre ejerce contra su madre, sino porque “viven en la violencia”. Son víctimas de la violencia psicológica, a veces también física, y que crecen creyendo que la violencia es una pauta de relación normal entre personas adultas (fuente: SavetheChildren).

UNICEF señala que, aunque no se les ponga la mano encima, presenciar o escuchar situaciones violentas tiene efectos psicológicos negativos en las hijas. Aunque no sean las destinatarias directas de las agresiones, padecen violencia psicológica, una forma de maltrato infantil recogida en la Convención Internacional de los Derechos del Niño (ratificada por España) en el artículo 19 como “violencia mental”.

Las hijas de la violencia de género que están viviendo de forma continuada situaciones de violencia y abuso de poder estarán marcadas de por vida, ya que su desarrollo, personalidad, comportamiento y valores se verán afectados. Aprenden a entender el mundo y las relaciones de forma inadecuada. Tengamos en cuenta que la familia es el primer agente socializador y uno de los más determinantes para el desarrollo y la formación de modelos y roles.

Las relaciones familiares violentas influirán en el significado que atribuyan a las relaciones interpersonales, y más concretamente a las relaciones entre géneros, entre hombres y mujeres. Estos patrones violentos de comportamiento y relación se aplicarán a sus propias relaciones, desarrollando tolerancia e incluso sumisión a conductas sexistas, patriarcales y violentas.

¿Es éste el futuro que queremos construir?

Drogas y sexo, una ecuación fatal para las mujeres

¡Atención chicas! Hoy no os vamos a contar ni una leyenda urbana ni una historia con final feliz. Las violaciones a jóvenes menores de 30 años por sumisión química son historias vivas que tristemente no dejan de aumentar. El número de agresiones sexuales en los que el atacante drogó previamente a sus víctimas crecen, mientras la sociedad sigue cerrando los ojos ante esta incipiente lacra.

El escenario favorito para estos desaprensivos, que se aprovechan de la extrema facilidad de acceso a todo tipo de droga, son los lugares donde se producen encuentros masivos de gente, como pueden ser fiestas locales, botellones… Suministran drogas en la bebida de sus víctimas contra su voluntad con la particularidad de que éstas, al recobrar la consciencia, viven en un mar de confusión y de dudas sobre lo ocurrido. Debido a esto, en el 80 por ciento de este tipo de violaciones no se presenta una denuncia.

abril2014DrogasySexo

El Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (Cavas) ha advertido que en los últimos años se ha producido un incremento de hasta un cinco por ciento en los casos de mujeres que son violadas por sumisión química. También entre adolescentes, en los que aún existe un sentimiento machista.

No obstante, en el caso de las mujeres menores de edad, se ha detectado que sus agresores suelen estar en el propio entorno familiar y es por esto que les cuesta más recuperarse, ya que aquella persona que tenía que haberle protegido es el que le traiciona.

Una vez más constatamos que la violencia sexual contra mujeres jóvenes es una de las mayores lacras que tiene en estos momentos nuestra sociedad, a pesar de que en los últimos años se han creado incluso a nivel europeo bases jurídicas para poder trabajar contra ella.

Adolescencia y machismo: mito y realidad

 

En este mes celebramos el 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, fecha importante en nuestros calendarios porque nos recuerda el camino recorrido a lo largo de los años en pro de la igualdad.

Camino tal vez demasiado largo, cuando nos recuerdan que la juventud todavía estamos lejos de la “igualdad real”. La igualdad real es la igualdad trasladada al día a día, la igualdad vivida “de verdad”, frente a la igualdad formal o igualdad que se refleja en leyes, documentos, declaraciones pero no tiene por qué necesariamente notarse en ese día a día.

¿Por qué estamos lejos de esa meta?

En los años en que la igualdad formal se abría paso decidido, cuando se elaboraban leyes que pretendían llegar a la igualdad real, cuando se llevaban a cabo acciones, programas, proyectos que sí parecían estar situados en la dirección hacia la igualdad real, se creó cierto espejismo. Se creyó y se nos hizo creer que la igualdad ya estaba conseguida, que ya no era necesario seguir luchando… Pero, como todo espejismo, al final desaparece y los datos, la crisis… nos han hecho regresar a la “realidad”. .

Una realidad que los medios de comunicación están dibujando de manera muy desesperanzadora, en la que ponen la responsabilidad de nuestro escaso compromiso con la igualdad en nosotros y nosotras mismas, las personas jóvenes, más aún cuando aparentemente hemos tenido todo tipo de recursos para comprender qué es eso de la “igualdad real”.

La desigualdad entre mujeres y hombres es el pilar básico que sostiene la violencia de género. Consiguiendo la igualdad real, se llegaría a una sociedad donde los desequilibrios de poder entre el género femenino y el masculino desaparecerían y, por tanto, la violencia no sería necesaria para mantenerlos.

Os queremos invitar a que hagáis una reflexión. Si bien en general hemos tenido acceso a una gran cantidad de recursos para favorecer la igualdad de mujeres y hombres (aunque no en todos los casos y no con la misma intensidad), no debemos olvidar quiénes nos proporcionan esos recursos, quiénes nos educan y nos forman y cómo está construido el mundo en el que vivimos.

La igualdad es algo que se debe adquirir desde todos los ámbitos de la vida diaria. Un taller sobre igualdad en el instituto o la facultad no será tan efectivo si, cuando termina, mis profesores o profesoras continúan utilizando lenguaje sexista, mis progenitores hacen diferencias entre lo que debe hacer una chica y un chico, en la televisión veo cómo se utiliza el cuerpo de las mujeres como simple objeto, o desde las administraciones públicas se lanzan discursos que no defienden los derechos de las mujeres. Lo adquirido permanece, y lo aprendido si no se fomenta, desaparece.

Desde Federación Mujeres Jóvenes reivindicamos la importancia de educar y formar ciudadanas y ciudadanos con las gafas de género puestas (las gafas violetas). Reivindicamos la necesidad de que todos los agentes de socialización (familia, escuela, medios de comunicación, instituciones, etc.) se impliquen con la igualdad real y demandamos que no se creen más estereotipos desesperanzadores en torno a la juventud. Porque sólo la juventud empoderada podremos llegar a la igualdad real y a terminar con la violencia de género.

Anímate, y empieza el día con tus gafas violetas!!

marzo2014 AdolescenciaMachismo

Érase una vez… la Amistad.

 

Ha llegado el mes de febrero. Este mes está marcado en nuestra sociedad por una festividad alrededor de la cual giran películas, series, anuncios, marcas comerciales, compras, deseos, nostalgias… Se trata del mes de “San Valentín”, del mes del “día de las enamoradas y los enamorados”.

En nuestro post del mes de enero escribimos sobre un tipo de amor que nos hace suspirar y soñar, pero que también lleva a la sumisión, al mantenimiento de los desequilibrios afectivos entre mujeres y hombres e incluso a la violencia. Ese amor es precisamente el que ahora se dibuja con colores pastel y se rodea de corazones y buenos deseos.

Sin embargo, frente a esta sobre-exposición al amor, a un solo tipo de amor, nos gustaría resaltar otro de los grandes logros humanos y vitales: la amistad.

Comencemos por la amistad entre mujeres. Antes de seguir leyendo os invitamos a parar y reflexionar sobre qué significa para vosotras y vosotros.

Las pautas de la amistad en mujeres nos indican que la amistad cumple tres importantes funciones:

1. Intimidad y ayuda. Lo que supone descubrir los sentimientos personales y ayudar a la amiga, aspectos que concuerdan con los descubrimientos sobre las diferencias de género con respecto a la amistad.

2. Categoría. Lo que implica ascender de nivel al ser amiga de una persona determinada.

3. Poder. Lo que supone ser capaz de influir en la amiga o de aconsejarle y de que la amiga haga lo mismo.

Cuando se habla de la amistad entre mujeres, no podemos olvidar que vivimos en una cultura donde las relaciones sexuales y familiares tienen prioridad sobre las amistades. ¿Es éste precepto lo que de verdad nos satisface como mujeres? Cuidado con la respuesta porque la sociedad nos puede tildar de anormales o que estamos apocadas al fracaso y a la soledad eterna. Y si pasamos “demasiado” tiempo entre nosotras, levantamos la alerta de que no podemos ser sólo amigas…

Esta idea tiene sus raíces en el patriarcado. La base de esta lógica es que las mujeres son de ninguna utilidad para nadie a menos que satisfagan necesidades sexuales de un par masculino. Esto implica, por un lado, que las relaciones “verdaderas” para las mujeres, las que les hacen “sentirse útiles”, son las relaciones románticas, pues son las únicas en las que encontrarán a ese par al que satisfacer sexualmente. Y, por otro, que las relaciones románticas deben estar vinculadas a la actividad sexual y, más aún, a un tipo de actividad sexual concreta. En consecuencia, las relaciones de amistad entre mujeres son inútiles o, en último caso, “peligrosas”, porque pueden poner patas arriba este orden establecido. Por eso lo mejor para el patriarcado es que las mujeres nos odiemos entre nosotras, nos tengamos envidia, nos critiquemos, en lugar de amarnos como amigas.

Y pasemos ahora a la amistad entre mujeres y hombres. ¿Existe eso? Aparentemente no, porque siempre hay alguien que nos lo viene a negar diciendo “¿¿Pero sois sólo amigos?? Bueno, seguro que acabáis teniendo algo”. ¿Qué es “algo”? ¿Por qué?

La amistad entre mujeres y hombres supone una ruptura con las líneas de actuación del patriarcado heterocentrista, por eso a veces es tan complicado que nos crean cuando decimos que la amistad es el tipo de relación que tenemos con ese chico. Creemos, además, que no hay que contestar “somos SÓLO amigos” porque ese “sólo” hace pensar que la relación romántica está por encima de la de la amistad, y como hemos visto éste también es un precepto patriarcal.

febrero2014 Amistad

Sí jóvenas, ha llegado febrero, este mes en que todas debemos suspirar por ese gran amor, que no nos engañemos, la sociedad nos obliga a tener… soñemos con flores, bombones, joyas… porque como sumisas que debiéramos ser, es lo único que nos “puede” satisfacer, porque el mundo no admite que las mujeres somos seres independientes y que nosotras elegimos.

Todas juntas podemos, frente a quienes nos quieran condenar a la hoguera por decidir lo que queremos amar y lo que queremos ser.

Por amor…

 

En esta ocasión, desde la Federación Mujeres Jóvenes queremos hablar de uno de los peligros a los que estamos sometidas día tras día, hora tras hora: el viejo mito de amor romántico.

Para que todas nos entendamos, veamos el siguiente relato que seguramente nos sonará por haberlo visto en películas, por haberlo leído en múltiples historias o por haberlo comentado con nuestras amistades:

Chico conoce a chica, les da un chispazo, se enamoran, superan algún conflicto que tienen en contra, se juntan definitivamente sin que nadie impida su amor, son felices para siempre.

Ésta es la base del llamado “amor romántico´”. El amor romántico lo invade todo, no hay escapatoria. Desde la infancia los cuentos nos han relatado cómo deben ser nuestras vidas, qué idea debemos tener sobre el amor y cómo el culmen de nuestra historia debe ser una boda en la que nos sintamos como princesas, donde lo más importante  es llevar un precioso vestido junto a unos estilosos zapatos.

enero2014 Por amor

Este amor nos habla de un ideal imposible, plantea un estado de enamoramiento perpetuo, un deseo sexual inmutable, una felicidad completa.  Poco nos acerca a la realidad, a esa realidad en la que podemos encontrar cariño, compañerismo, sexualidad placentera, libertad dentro de la relación.

Todas tenemos que aguantar la divulgación hasta la fatiga de este tipo de amor a través de la música, la literatura, las series de televisión y toda la cultura en general, una cultura que nos ahoga como mujeres, porque nos enseña que debemos ser princesas, princesas que siempre estarán tras “su” hombre, el príncipe azul.

Por amor, a las mujeres nos enseñan a aferrarnos a situaciones de maltrato, abuso y explotación. “Por este maravilloso amor” aguantamos insultos, violencia; nos dicen que nosotras somos las culpables de estas situaciones, que debemos renunciar a nuestra libertad, porque el tener un hombre a nuestro lado es lo que nos da dignidad. Parece que no podemos alcanzar el éxito social y personal completo si no hay un hombre que nos ame, que nos elija hacernos especiales, que nos haga dignas de vivir. .

Esta desigualdad estructural que existe entre mujeres y hombres se perpetúa en todos los ámbitos de vida social, económica, política y personal. Por todo ello es imprescindible la educación en valores, en igualdad, y en la no necesidad de un hombre y sí en la necesidad de amar libremente.

Tenemos que trabajar mucho para que el amor igualitario, lejos de mitos y trampas, se expanda y la igualdad sea una realidad, más allá de los papeles, porque nosotras también tenemos nuestros propios reinos.

La música, un lenguaje con gran poder en la juventud

 

Las y los adolescentes construyen su identidad a través de la ropa, el peinado, el lenguaje,… y, por supuesto, a través de la música. Además, en esta etapa de la vida somos propensas a ser influenciadas por los nuevos estilos musicales.

La música ha desempeñado, a lo largo de la historia un papel importante en el aprendizaje y cultura, pudiendo influir en las costumbres y emociones de las personas. Y en las y los adolescentes influye a grandes niveles. Por ello, creemos importante tratar la imagen que, en muchos estilos musicales, se presenta de las mujeres.

Uno de los estilos más marcados, donde la mujer es utilizada por el hombre con la finalidad de conseguir una satisfacción sexual, es el reggaetón. En muchas ocasiones, el acto sexual es de gran importancia llegando a hacer de éste, el tema principal de la canción. Se enmarca en dos ejes: ¨mujer¨ y ¨sexo¨.

Imagen

El reggaetón nació del cambio intercultural entre Panamá y Puerto Rico como adaptación al reggae jamaicano en los 80. Más adelante se realizaron unas adaptaciones de reggae latinoamericano en Panamá y por los 90 comenzaron los primeros tracks de reggaetón, pero comenzaron bajo el nombre de música de underground. A partir del año 2000 se extendió en Colombia, sobre todo entre el público infantil y juvenil.

Este género musical tiene una gran carga machista. Tanto en el lenguaje utilizado como en el mensaje que nos transmite.

Se utilizan palabras con doble sentido para crear ambigüedad a quien lo escucha. Debido a ello y por algunos términos de traducción compleja, se creó un diccionario para traducir dichas letras. Por ejemplo: Gato o gata seria muchacho o muchacha; janguear: “Hanging out”, en inglés, salir, pasear con el corillo. ¨Loba¨ corresponde al campo semántico mujer. La caracteriza como animal salvaje y peligroso.

 

Vamos a ver todo ello con un claro ejemplo. Una canción muy conocida por el grupo de adolescentes:

De noche mi gatita sale loba, loba, loba

le gusta si la soba soba soba

no es tímida va a toa toa toa

esa gata yo me la como toa.

OK mi gata no discrimina y me encanta porque es sata,

también me gusta cuando se pone si se arrebata,

mi lobita mata, su booty desbarata,

y ese movimiento erótico que te atrapa.

Me la estoy soñando, la estoy pasando bien,

me gusta ver cómo te tocas completa bebe,

ok tengo miel y tengo to los poderes,

y un polvito mágico que hace que tu sentido altere.

Ella es otro nivel, ella es otra cosa,

hablándole en la noche se pone peligrosa,

se va en un viaje al cielo y me la toca ok (Carnal, 2012).

Como podemos observar al leer la letra, muchas palabras no poseen un significado conocido y llevan a confusión. Pero al final, el mensaje es claro: la mujer despierta gran deseo sexual en el hombre, es lo que predomina en todo el track (“esa gata yo me la como toa¨, ¨ y ese movimiento erótico que te atrapa¨). Además de una dominación y subvaloración de la mujer (¨ok tengo miel y tengo to los poderes, y un polvito mágico que hace que tu sentido altere¨, ¨ se va en un viaje al cielo y me la toca ok¨). Y todo ello consentido por ella, pues se la adjudica el rol de objeto sexual sin protestar. Es un modelo mental muy difundido en nuestra sociedad. 

Estas canciones refuerzan los conceptos machistas de la mujer como objeto sexual y de la práctica sexual sin prudencia.

Desde la adolescencia debemos ser conscientes de este tipo de violencia que sufrimos las mujeres, para evitar la discriminación social y el deterioro de la imagen de las mujeres y la falta de respeto hacia nuestro cuerpo y hacia nuestra decisión.

Os invitamos a enviarnos a grabatelo@mujeresjovenes.org canciones que consideréis que minusvaloran a las mujeres para poder hacer un manual de canciones machistas.