IV Jornadas Grábatelo by MUJOCA

Nuestras socias de Mujeres Jóvenes Cantabria. MUJOCA han organizado para el próximo 13 de diciembre en Santander las IV Jornadas Grábatelo.

Os invitamos a participar en las mismas, así como a difundirlas #VacunaGrábatelo

Podéis realizar las inscripciones en el siguiente formulario.

iv-jornadas-grabatelo

Anuncios

#VacunaGrábatelo contra las violencias hacia las mujeres a través de vídeos

Federación Mujeres Jóvenes continúa con la acción #VacunaGrábatelo en el marco de nuestra campaña Grábatelo de Prevención de Violencia de Género en la Juventud

En Federación Mujeres Jóvenes (FMJ) llevamos trabajando muchos años para la prevención de las violencias de género. Estas suponen un problema social muy grave y complejo. No distingue edades, ni clases sociales, nos afecta a las mujeres por el simple hecho de serlo.

A día de hoy sigue vigente en las nuevas generaciones, no es algo del pasado. Según diferentes estudios, la juventud todavía manifiesta actitudes muy tolerantes ante estereotipos masculinos y femeninos que fomentan la desigualdad entre mujeres y hombres y las violencias de género.

Centrándonos en las violencias machistas que se ejercen en el seno de las relaciones sentimentales, y desde nuestra experiencia con la juventud, sabemos que la labor de prevención es fundamental con el fin de conseguir evitarlas en relaciones futuras. Es necesario visibilizar en la juventud, son igual de dañinas e importantes que a cualquier otra edad.

carn+® final 1

Por ello en el marco de nuestra campaña Grábatelo, financiada por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades y el Fondo Social Europeo, este año 2016, seguimos utilizando el hashtag #VacunaGrábatelo, a través de la cual presentamos diferentes vídeos disponibles en nuestro canal You Tube, elaborados entre nuestras socias, que permitan trabajar la prevención de las violencias contra las mujeres jóvenas, desde la acción 2.0. mediante nuestro Blog Grábatelo y las redes sociales.

Os invitamos a visualizar y difundir los diferentes vídeos que hemos elaborado para campaña #VacunaGrábatelo sobre diferentes formas de violencias que sufrimos las mujeres jóvenas: acoso callejero, amor romántico, violencias 2.0., control, …

Es fundamental que la juventud se dé cuenta de la importancia de detectar, prevenir y solicitar apoyo cuando sienta que algo no va bien. Acudir a las personas en quienes confían, tanto de su edad como más adultas, y contar con las organizaciones sociales que nos dedicamos profesionalmente a prevenir esta lacra social, recordamos que desde FMJ contamos con el correo electrónico grabatelo@mujeresjovenes.org para cualquier cuestión relacionada con la prevención de las violencias de género en la juventud.

Violencia de Género 2.0

Hay quien no entiende por qué las mujeres jóvenes, en concreto, siguen sufriendo violencia de género. El argumento, de peso para cuñados de barra de bar, se concentra en la siguiente frase “antes sí pero ahora no”. Lo dicho, de peso. Hay quien le añade la coletilla “porque ellas no trabajaban” o la favorita de quien escribe “porque antes se aguantaba más”. ¿Qué se aguantaba? ¿Golpes, violencia física, económica, sexual, el constante control? Nos sigue costando llamar a las cosas por su nombre.

Precisamente, es ese control constante lo que ha cambiado. No es el mismo al que generaciones anteriores eran sometidas, ahora es más riguroso. La violencia simbólica, por supuesto, siempre ha existido y es previa, en muchos casos, a la violencia física.

La función de este tipo de violencia es allanar el terreno antes de la primera bofetada. Por otro lado, es el más complicado de detectar, pero no por ello hace menos daño. Las palabras también matan.

El control dominio se ha acentuado entre los y las jóvenes y con él pasa como con cualquier fase del ciclo de la violencia de género: hagas lo que hagas, digas lo que digas va a estar mal. Cumplir con la voluntad de él y con todas sus exigencias no solo no es sano en el plano afectivo, además es inútil. Nunca estarás a la altura de sus expectativas, nunca será suficiente.

datos

Fuente de la imagen

Detrás de todo maltratador hay un detective privado en potencia. Son especialistas en revisar álbumes de fotos, de comprobar la ubicación de las fotos de tus amigos y amigas, en caso de que tú la tengas desactivada, de contrastar hechos y trayectos.

Estos Sherlock Holmes frustrados bombardeaban antes con preguntas del estilo ¿a dónde vas?, ¿con quién vas?, ¿cómo vas vestida? Estas preguntas, como hemos dicho, han evolucionado y las respuestas ahora deben ser más exactas que nunca porque podemos estar seguras de que serán sometidas a un control férreo que ya quisiera para sí la Maldita Hemeroteca y sus facts check.

sherlock-holmes-benedict-cumberbatch

Fuente de la imagen

A estos clásicos se suman ahora los siguientes ejemplos:

  • “Sácate una foto para ver lo guapa que estas”, es el moderno y más sutil ¿cómo vas vestida? Y trae las mismas consecuencias que la clásica pregunta “¿No vas muy suelta tú?”
  • “*Inserte aquí cualquier nombre* le da a me gusta a todas tus fotos”, está detrás de ti. Además de detective privado en potencia, muchos maltratadores ven el futuro en su particular bola de cristal machista.
  • “Nunca me pones en tu foto de perfil”: suele ir acompañada de una broma/reproche del estilo “cualquiera diría que te avergüenzas de mí

Por otro lado, existen mecanismos que perpetúan este control y que permiten comprobar en todo momento la disponibilidad de la persona sobre la que se ejerce violencia, como puede ser el doble check de Whatsapp al que ahora se suma el check azul de los mensajes privados de Twitter y Facebook y la Ubicación fotos y tuits en esas mismas redes sociales.

La aparición de estos nuevos sistemas que facilitan el control dentro de las relaciones de pareja deja patente que el machismo ni se crea ni se destruye, solo se transforma.

Nota: la imagen de portada ha sido extraída de la siguiente fuente.

 

Escepticismo y Violencia de género: de ranas y bofetadas

Hay muchas maneras de explicar la violencia de género. Sin duda, la más completa es el “ciclo de la violencia de género” pero aun así, aunque expliquemos todas sus fases y hagamos pedagogía, siempre tendremos escépticos y escépticas, gente que habla de la violencia de género como una ciencia exacta, que solo conocen el ensayo y error, de “un golpe y adiós”.

Para ellos y ellas también hay una manera, más sencilla y gráfica de entenderlo. Aquí es donde entra la explicación de la rana hervida:

rana-en-caldero-hirviendo

Prueba #1. Si hervimos agua en una cazuela y echamos dentro una rana viva, ¿qué pasará? y ¿cómo reaccionara el animal? Antes de que corran a hacerlo en casa, les confirmamos lo que a priori podrían pensar: huye. La rana saltará y huirá de la fuente de calor.

Pero, ¿y si lo hacemos de otra manera?

Prueba #2. Preparamos la cazuela con agua del tiempo, introducimos la rana en ella y, entonces, ponemos la cazuela al fuego. ¿Qué hará la rana? Pues la rana estará tan cómodamente dándose un baño, irá notando cada vez más calor y puede que no comprenda, llegado el momento, qué son esas burbujas que la rodean en el agua, luego… bueno, luego o bien la rana sale con ayuda o pasará a ocupar uno de esos titulares que tanto le gusta a la prensa de hoy día.

titular1
Pasemos ahora de la lógica del experimento que acabamos de hacer a la realidad.

Ninguna mujer que se presente en una cita a ciegas con un hombre, si éste la saluda con un bofetón o puñetazo, se quedará, se sentará y comerá el menú completo de dos platos y postre en su compañía. Pero si este hombre ejerce violencia psicológica sobre ella, la separa de su red de apoyo (amistades, familia…) y consigue que sus palabras le duelan tanto como un golpe, el día que comience la violencia física ella no sabrá reaccionar, no comprenderá qué ha ocurrido, cómo ha llegado a esa cazuela llena de agua en ebullición.

Expuesto esto, lanzamos un mensaje a esas mentes preclaras y escépticas del mundo: dejemos de culpar a las víctimas de violencia de género, dejemos de juzgarlas, dejemos de presionarlas.

Para la redacción de este post ninguna rana ha resultado herida, pero sí, puede ser que los escépticos y escépticas, con sus frases de cuñado de barra de bar, sus preguntas hirientes y prejuicios sobre la violencia de género,  frenen a aquellas mujeres que la sufren, aumenten su dolor y la temperatura de su situación.

Notas sobre las imágenes:

  • La imagen principal del artículo “rana-hervida” ha sido extraída de la siguiente página web.
  • La imagen “rana en caldero hirviendo” ha sido extraída de la siguiente página web.

Reconocimiento de Grábatelo como Buenas Prácticas

 

El pasado 10 de mayo fuimos noticia con nuestro proyecto Grábatelo de Prevención de Violencia de Género en la Juventud en Gaztematika Guipuzkoako Haur eta Gazteen Sustapenerako Sistema – Sistema de Promoción Infantil y Juvenil de Gipuzkoa, quienes nos publicaron en su página web calificando Grábatelo como Buenas Prácticas en materia de prevención de la violencia de género en la juventud. Desde aquí queremos agradecer a Gaztekamtika la difusión y el reconocimiento a nuestro trabajo.

No Quiero San Valentín

En mi instituto el día de San Valentín se repartían claveles, que previamente el alumnado había comprado y dirigido a alguien. No te lo mandaba un/a admirador/a secreto/a, y siempre solían ir firmados por amigos y amigas, recuerdo que te tirabas los días de antes pidiéndoles que te mandaran uno porque no querías ser la única que no tuviese una flor, ese día, necesitabas mostrar que te querían y eso se hacía con el número de flores recibidas.

Yo no tuve novio hasta los 17 años, el primer amor, enamoradísima, él uno de los chicos más guapos del instituto, yo ni me lo creía. ¡Yo la gordita con gafas con él! Pasé a su lado dos San Valentín, el primero aun no habíamos empezado juntos aunque lo haríamos a la siguiente semana, aun así me mando un clavel ¡Qué fuerte! Qué deciros, vivía en el mundo de Disney de princesas y príncipes que me rescataban del dragón que me tenía encerrada en la torre más alta. Porque yo me sentía así en esa época, débil y con necesidad de ser rescatada.

Y entonces él se convirtió en mi Príncipe, los primeros meses fueron maravillosos como esos cuentos que tanto me gustaban, y esas películas romanticonas… pero el tiempo pasaba y la historia ya no era tan rosa, empezando a coger un matiz distinto. Comencé a alejarme de quien era yo, porque él lo sabía todo, incluso en lo que yo era experta, pero no importaba, yo iba de la mano del tío más buenorro del instituto, yo que siempre era la hermanastra fea de todos los cuentos.

Al siguiente San Valentín, me puso que me quería en la flor que me mando en el instituto, y así terminó de atraparme en su red. Hacía tiempo que había dejado atrás a mis amistades, sólo salía con quienes él aprobaba, pasaba más tiempo en su casa con su familia que en la mía, seguía siendo más tonta que él , aunque yo hubiese pasado de curso y él no, y yo era débil, y mala y la que provocaba todo… pero en la flor decía que me quería y que si seguía viviendo era porque yo estaba a su lado, y me dejó dos veces y volvió a mi lado demostrándome que sin mí su existencia no tenía sentido… ¡Y no sólo fue demostrar su amor ante el Instituto sino también con planazo especial! Con regalo incluido, un detallista vamos. Un San Valentín de película.

 Y al final me dejó, después de machacarme, de anularme, de forzarme a cosas. Y ya no era la princesa, volví a ser la hermanastra mala y fea. Porque yo era la única culpable de que él ya no me necesitase…

Fue horrible, de repente me quede sin príncipe, sin San Valentín. Porque ya no tendría sentido San Valentín.

Ni príncipes ni princesas

Y un día me puse a pensar que nunca tuvo sentido, no tenía sentido que me quisieran un día al año, cuando el resto del año lo único que obtenía era su constante maltrato, de qué me servían las flores… si al igual que el amor que reflejaban se marchitaban, de qué me servía todo eso, si él jamás me quiso.

Porque cuando el amor te encierra en una jaula y al andar sientes las cadenas, eso no es amor. Porque, aunque mis cuentos favoritos me enseñen que el amor todo lo puede no es así, mi amor absoluto hacia él no le paró el día que me levantó la mano, pero tampoco le paró el día que me alejo de mi misma, ni cuando me dijo que si yo no estaba se mataba.

No, eso jamás fue amor.

No quiero San Valentín, porque no quiero días que perpetúen el amor de esa manera, porque una flor no es amor, porque decirte te quiero ese día tampoco lo es.

El amor no es estar esperando a que te rescaten de la torre más alta y del dragón más maligno, el amor es lanzarte tú misma al mundo en libertad, y volar a lomos del dragón.

El amor es quererte a ti por encima de todo.

El amor es que en tu libertad encima de tu dragón gires la cabeza y veas que te acompañan desde el respeto y en igualdad.

Amor

Ángeles

Socia de PIPILOTA

LO QUE NO MATA, ENGORDA.

A lo largo de mi vida, por suerte o por desgracia, he podido observar el enigmático hecho de “el último latigazo de energía premortem”. Llamo así a las últimas gotas de vida que permiten, al organismo que agoniza, realizar acciones inesperadas –que no necesariamente honorables- para su estado de semimuerte.

Cuando uno ve la muerte de cerca, lucha. Lucha por diferentes motivos, pero lucha. Ya sea para dar y recibir las últimas dosis de amor, como para tratar de que esas no sean las últimas bocanadas de aire que consumimos. Y en éste último aspecto, la violencia de los actos toma constancia; sobre todo en el ser humano, mucho menos humano que otros animales. Un ejemplo claro son las langostas, que cuando las meten en una olla a hervir forman una pirámide que les ayude a huir de esa agua que, lejos de darles oxígeno, las mata.

En esos momentos las personas –al igual que el resto de animales- nos convertimos en súper o antiheroínas, capaces de correr más rápido, pegar más fuerte, levantar más peso. Luchamos para dar la vida por alguien o por salvar la propia. Superfuerza, supervelocidad. Dices “aguanta” y te obedecen, fuera de toda ciencia, aguantan. No sólo aguantan, resurgen de las cenizas; en ocasiones para crear otras nuevas quemando con sus propias ascuas.

Pero, como he comentado antes, no todas estas proezas son admirables -como la de las langostas-. Hay otras supervivencias que buscan tan solo evitar la muerte de sus privilegios. Y así es como, en pleno auge de movimiento feminista, estamos viviendo un revigorizado machismo. Un machismo renovado, letal, camuflado y poderoso. Un machismo que ha dejado el casposo prototipo de taberna rancia, carajillo y puro, para darnos un enemigo con barba hipster, pantalones cagados y sudadera ancha, polo de Ralph Lauren, pantalones flúor o vaqueros y camiseta de Tarantino. Da igual, ya no hay prototipos y podemos escuchar la palabra “feminazi” en boca de cualquiera. Aunque el enemigo que más miedo da sigue siendo quien no tiene pene, sino vagina. Enemiga, vaya –por suerte cada vez son menos-.

Pocos quedan ya que lo que hayan visto bajo amenaza sea el plato en la mesa, la ropa planchada y las zapatillas a los pies del sillón. Existe una nueva era en la que la mujer se busca las violaciones sufridas, justifica los celos y el control por amor, y se la entrena para huir de las agresiones que se está marcando este agónico y moribundo machismo. Al machismo no es necesario educarlo -¿para qué? Si está muriendo, ¿no?- Y es que, moribundo y todo, sus últimas energías premortem se están cobrando la vida de muchas, incluso sin necesidad de matar. Mujeres condenadas a cadenas perpetuas por individuos que no es que se tomen la ley por su mano, es que la ley está de su lado. 52.000 mujeres adultas protegidas en España por la Policía según una noticia de Cadena Ser del pasado 18 de enero, 552 mujeres menores.

Dicen que el ingenio despierta cuando la situación es crítica, situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Su medida desesperada ha sido atacar a nuestras más débiles e inocentes, nuestras menores. Pero esto, tampoco es nuevo. Tal es la obsesión por nuestras niñas que hay empresas con 10 años de experiencia dedicadas a la venta de muñecas sexuales que representan a niñas, estando el producto orientado a hombres pedófilos que, almas caritativas de la sociedad, no quieren cometer un crimen. Sorprenden muchas cosas de esta noticia del 20 Minutos del pasado 15 de enero, pero a mí especialmente me sorprende una: ¿por qué sólo muñecas de niñas?

¿Qué os hemos hecho las mujeres? ¿Por qué nos queréis destruir? ¿Por qué os aterramos tanto sí sois vosotros los terroristas? Nunca una muerte había dañado tanto, pero somos fuertes y el machismo muere. Día a día un poco más. Tenéis miedo. No hemos necesitado un ejército poblado por hordas de feminazis. Tan amigos del creacionismo, habéis inventado y modelado a placer la figura de “feminazi”. Os habéis autodestruido sin ayuda de nadie porque os habéis inventado un término tan perfecto que sois incapaces de derrotarlo.

Esperemos que esto se convierta, por fin, en una –esperada- muerte anunciada. Ojalá que muera pronto y deje de matar. Esperemos que pronto brindemos y bailemos sobre su tumba, como sobre otras tumbas hemos hecho años ha. Que sea anunciada y gritada desde los balcones, y no tengamos que esperar el documental de pingüinos que nos dé la señal para descorchar las botellas de champagne.

Hoy estrenamos una nueva ola de aire fresco en el blog y os saludo con esta entrada para alentaros. Para deciros a todas (y a todos, pero principalmente a todas) que estamos ganando. Que no nos rindamos ahora porque parece que no, pero es que sí. Que lo que no mata, engorda, y nosotras nos vamos a comer con patatas a los que nos están exterminando.

                                                                                                                María Zugadi

Socia de PIPILOTA

Sexismo y canciones del verano, ¿qué significa?

Las actitudes machistas pasan por todos los géneros musicales, y las canciones del verano no acaban con esta moda. No se trata de un problema de moral, sino de representación de la sexualidad femenina. Nadie toleraría una canción homófoba o racista ¿verdad? Pero parece que hay menos reparos cuando se trata de una canción que degrada a las mujeres. ¿Por qué?

Abrid bien los ojos, leed y juzgad: “Tú eres la zorra más buenorra que hay en este lugar; han intentado domesticarte, pero eres un animal, está en tu naturaleza; te voy a dar algo lo suficientemente grande como para partirte el culo en dos; haz como si te doliese…”. ¿Qué os parece? Seguramente os resultará desconocida, ya que la letra original es en inglés, pero se trata de la letra de “Blurred Lines”, una de las canciones del verano del año pasado, del artista estadounidense Robin Thicke. Si buscáis las canciones que están sonando en la actualidad, encontraréis letras parecidas, más o menos evidentes, pero cuyo trasfondo es muy similar.

Este tipo de letras nos avasallan en los chiringuitos, discotecas, playas. En definitiva, lugares públicos, en los que además de estar expuestas por el hecho de ser jóvenas, tenemos que escuchar cómo la canción del verano nos convierte en objetos, nos trata como meras  herramientas de placer sexual.

La presencia del sexo en las canciones no es novedosa. Se puede rastrear a lo largo de la historia de la música en sus distintos géneros, pero en 1992 Madona marcó la tendencia moderna en este tipo de música con su canción “Erotica”. Aunque con una salvedad, pues en ella se presentaba a una mujer consciente de su sexualidad y reivindicando el amor lésbico. Desde Federación Mujeres Jóvenes no queremos juzgar aquí si se trata de una denuncia social o una mera provocación. Simplemente, queremos  explicar de dónde venimos y a dónde vamos.

La manera en la que en la actualidad se nos dibuja a las mujeres nos degrada, porque en estas canciones somos inmaduras, pasivas, con cuerpos demasiados alejados de la realidad muy ligeros de ropa o desnudas y con unas preocupaciones banales. Pero eso sí, siempre dispuestas a dar placer al género masculino, incluso muy por encima del nuestro.

¿Qué podemos hacer?

No podemos impedir que se escuche este tipo de música, ni  vamos a cambiar los gustos musicales. Pero desde Federación Mujeres Jóvenes queremos hacer un llamamiento a vuestro espíritu crítico, os animamos a que descubráis vuestras verdaderas creencias y opiniones, y a que reconstruyáis el mundo mediático que nos rodea.

julio2014SexismoCanciónVerano

Adolescencia y machismo: mito y realidad

 

En este mes celebramos el 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, fecha importante en nuestros calendarios porque nos recuerda el camino recorrido a lo largo de los años en pro de la igualdad.

Camino tal vez demasiado largo, cuando nos recuerdan que la juventud todavía estamos lejos de la “igualdad real”. La igualdad real es la igualdad trasladada al día a día, la igualdad vivida “de verdad”, frente a la igualdad formal o igualdad que se refleja en leyes, documentos, declaraciones pero no tiene por qué necesariamente notarse en ese día a día.

¿Por qué estamos lejos de esa meta?

En los años en que la igualdad formal se abría paso decidido, cuando se elaboraban leyes que pretendían llegar a la igualdad real, cuando se llevaban a cabo acciones, programas, proyectos que sí parecían estar situados en la dirección hacia la igualdad real, se creó cierto espejismo. Se creyó y se nos hizo creer que la igualdad ya estaba conseguida, que ya no era necesario seguir luchando… Pero, como todo espejismo, al final desaparece y los datos, la crisis… nos han hecho regresar a la “realidad”. .

Una realidad que los medios de comunicación están dibujando de manera muy desesperanzadora, en la que ponen la responsabilidad de nuestro escaso compromiso con la igualdad en nosotros y nosotras mismas, las personas jóvenes, más aún cuando aparentemente hemos tenido todo tipo de recursos para comprender qué es eso de la “igualdad real”.

La desigualdad entre mujeres y hombres es el pilar básico que sostiene la violencia de género. Consiguiendo la igualdad real, se llegaría a una sociedad donde los desequilibrios de poder entre el género femenino y el masculino desaparecerían y, por tanto, la violencia no sería necesaria para mantenerlos.

Os queremos invitar a que hagáis una reflexión. Si bien en general hemos tenido acceso a una gran cantidad de recursos para favorecer la igualdad de mujeres y hombres (aunque no en todos los casos y no con la misma intensidad), no debemos olvidar quiénes nos proporcionan esos recursos, quiénes nos educan y nos forman y cómo está construido el mundo en el que vivimos.

La igualdad es algo que se debe adquirir desde todos los ámbitos de la vida diaria. Un taller sobre igualdad en el instituto o la facultad no será tan efectivo si, cuando termina, mis profesores o profesoras continúan utilizando lenguaje sexista, mis progenitores hacen diferencias entre lo que debe hacer una chica y un chico, en la televisión veo cómo se utiliza el cuerpo de las mujeres como simple objeto, o desde las administraciones públicas se lanzan discursos que no defienden los derechos de las mujeres. Lo adquirido permanece, y lo aprendido si no se fomenta, desaparece.

Desde Federación Mujeres Jóvenes reivindicamos la importancia de educar y formar ciudadanas y ciudadanos con las gafas de género puestas (las gafas violetas). Reivindicamos la necesidad de que todos los agentes de socialización (familia, escuela, medios de comunicación, instituciones, etc.) se impliquen con la igualdad real y demandamos que no se creen más estereotipos desesperanzadores en torno a la juventud. Porque sólo la juventud empoderada podremos llegar a la igualdad real y a terminar con la violencia de género.

Anímate, y empieza el día con tus gafas violetas!!

marzo2014 AdolescenciaMachismo

¡¡Súper Valentina!!

FMJ-SuperValentina Blog

“El amor lo puede todo”, “No puedo vivir sin ti”, “El amor verdadero existe”, “Busca tu media naranja”….

¡Basta, basta, ya está bien!

Estoy harta de que nos lancen estos mensajes, aparentemente tan bonitos, pero que esconden tantas trampas.

Hola, soy Súper Valentina. Soy una chica como tú, mujer joven. Soy una compañera tuya, hombre joven. Y me rebelo ante los mensajes del amor romántico que nos cuelan y nos hacen caer en relaciones de pareja que no nos convienen ni a unas ni a otros.

Porque si “el amor lo puede todo”… ¿qué pasa, que me tengo que conformar con “lo que me ha tocado” y no intentar salir de relaciones que a lo mejor están perjudicándome?

Y si “no puedo vivir sin ti”… ¿dónde está mi libertad, mi capacidad de moverme por el mundo?

¿Qué pasa, que sólo puedo amar “de verdad” a una sola persona a lo largo de mi vida, y además tiene que ser en una relación de pareja? ¿No puedo amar a mis amigas, a mis amigos, a mi familia? ¿Sólo hay un tipo de amor?

¿Y qué es eso de la media naranja? ¿Acaso soy una persona incompleta, incompetente e inútil si no tengo a mi lado a otra persona?????

Todo esto del “amor romántico” me cansa. Yo no me lo creo. El amor romántico es tramposo, lleva al conflicto, a las relaciones de pareja abusivas, a la violencia de género.

Oyeee… que conste que me encanta amar. Me encanta dar abrazos, que me abracen, dar cariño, que me den cariño, comprender y ser comprendida. Y además me gusta hacerlo con mi familia, mis amistades y… cuando la tengo… con mi pareja ¡claro! 😉

Me vuelvo a presentar: soy Súper Valentina, y estoy aquí para combatir las trampas del “amor romántico”. Transformemos nuestro concepto del amor y luchemos por acabar con la violencia de género en la juventud que es consecuencia de este tipo de amor tramposo.

Ah! Y recuerda: “Si te sientes mal, es que algo va mal” y “Los celos no son amor, son celos”.

#Grábatelo