IV Jornadas Grábatelo by MUJOCA

Nuestras socias de Mujeres Jóvenes Cantabria. MUJOCA han organizado para el próximo 13 de diciembre en Santander las IV Jornadas Grábatelo.

Os invitamos a participar en las mismas, así como a difundirlas #VacunaGrábatelo

Podéis realizar las inscripciones en el siguiente formulario.

iv-jornadas-grabatelo

Anuncios

Violencia de Género 2.0

Hay quien no entiende por qué las mujeres jóvenes, en concreto, siguen sufriendo violencia de género. El argumento, de peso para cuñados de barra de bar, se concentra en la siguiente frase “antes sí pero ahora no”. Lo dicho, de peso. Hay quien le añade la coletilla “porque ellas no trabajaban” o la favorita de quien escribe “porque antes se aguantaba más”. ¿Qué se aguantaba? ¿Golpes, violencia física, económica, sexual, el constante control? Nos sigue costando llamar a las cosas por su nombre.

Precisamente, es ese control constante lo que ha cambiado. No es el mismo al que generaciones anteriores eran sometidas, ahora es más riguroso. La violencia simbólica, por supuesto, siempre ha existido y es previa, en muchos casos, a la violencia física.

La función de este tipo de violencia es allanar el terreno antes de la primera bofetada. Por otro lado, es el más complicado de detectar, pero no por ello hace menos daño. Las palabras también matan.

El control dominio se ha acentuado entre los y las jóvenes y con él pasa como con cualquier fase del ciclo de la violencia de género: hagas lo que hagas, digas lo que digas va a estar mal. Cumplir con la voluntad de él y con todas sus exigencias no solo no es sano en el plano afectivo, además es inútil. Nunca estarás a la altura de sus expectativas, nunca será suficiente.

datos

Fuente de la imagen

Detrás de todo maltratador hay un detective privado en potencia. Son especialistas en revisar álbumes de fotos, de comprobar la ubicación de las fotos de tus amigos y amigas, en caso de que tú la tengas desactivada, de contrastar hechos y trayectos.

Estos Sherlock Holmes frustrados bombardeaban antes con preguntas del estilo ¿a dónde vas?, ¿con quién vas?, ¿cómo vas vestida? Estas preguntas, como hemos dicho, han evolucionado y las respuestas ahora deben ser más exactas que nunca porque podemos estar seguras de que serán sometidas a un control férreo que ya quisiera para sí la Maldita Hemeroteca y sus facts check.

sherlock-holmes-benedict-cumberbatch

Fuente de la imagen

A estos clásicos se suman ahora los siguientes ejemplos:

  • “Sácate una foto para ver lo guapa que estas”, es el moderno y más sutil ¿cómo vas vestida? Y trae las mismas consecuencias que la clásica pregunta “¿No vas muy suelta tú?”
  • “*Inserte aquí cualquier nombre* le da a me gusta a todas tus fotos”, está detrás de ti. Además de detective privado en potencia, muchos maltratadores ven el futuro en su particular bola de cristal machista.
  • “Nunca me pones en tu foto de perfil”: suele ir acompañada de una broma/reproche del estilo “cualquiera diría que te avergüenzas de mí

Por otro lado, existen mecanismos que perpetúan este control y que permiten comprobar en todo momento la disponibilidad de la persona sobre la que se ejerce violencia, como puede ser el doble check de Whatsapp al que ahora se suma el check azul de los mensajes privados de Twitter y Facebook y la Ubicación fotos y tuits en esas mismas redes sociales.

La aparición de estos nuevos sistemas que facilitan el control dentro de las relaciones de pareja deja patente que el machismo ni se crea ni se destruye, solo se transforma.

Nota: la imagen de portada ha sido extraída de la siguiente fuente.

 

Reconocimiento de Grábatelo como Buenas Prácticas

 

El pasado 10 de mayo fuimos noticia con nuestro proyecto Grábatelo de Prevención de Violencia de Género en la Juventud en Gaztematika Guipuzkoako Haur eta Gazteen Sustapenerako Sistema – Sistema de Promoción Infantil y Juvenil de Gipuzkoa, quienes nos publicaron en su página web calificando Grábatelo como Buenas Prácticas en materia de prevención de la violencia de género en la juventud. Desde aquí queremos agradecer a Gaztekamtika la difusión y el reconocimiento a nuestro trabajo.

No Quiero San Valentín

En mi instituto el día de San Valentín se repartían claveles, que previamente el alumnado había comprado y dirigido a alguien. No te lo mandaba un/a admirador/a secreto/a, y siempre solían ir firmados por amigos y amigas, recuerdo que te tirabas los días de antes pidiéndoles que te mandaran uno porque no querías ser la única que no tuviese una flor, ese día, necesitabas mostrar que te querían y eso se hacía con el número de flores recibidas.

Yo no tuve novio hasta los 17 años, el primer amor, enamoradísima, él uno de los chicos más guapos del instituto, yo ni me lo creía. ¡Yo la gordita con gafas con él! Pasé a su lado dos San Valentín, el primero aun no habíamos empezado juntos aunque lo haríamos a la siguiente semana, aun así me mando un clavel ¡Qué fuerte! Qué deciros, vivía en el mundo de Disney de princesas y príncipes que me rescataban del dragón que me tenía encerrada en la torre más alta. Porque yo me sentía así en esa época, débil y con necesidad de ser rescatada.

Y entonces él se convirtió en mi Príncipe, los primeros meses fueron maravillosos como esos cuentos que tanto me gustaban, y esas películas romanticonas… pero el tiempo pasaba y la historia ya no era tan rosa, empezando a coger un matiz distinto. Comencé a alejarme de quien era yo, porque él lo sabía todo, incluso en lo que yo era experta, pero no importaba, yo iba de la mano del tío más buenorro del instituto, yo que siempre era la hermanastra fea de todos los cuentos.

Al siguiente San Valentín, me puso que me quería en la flor que me mando en el instituto, y así terminó de atraparme en su red. Hacía tiempo que había dejado atrás a mis amistades, sólo salía con quienes él aprobaba, pasaba más tiempo en su casa con su familia que en la mía, seguía siendo más tonta que él , aunque yo hubiese pasado de curso y él no, y yo era débil, y mala y la que provocaba todo… pero en la flor decía que me quería y que si seguía viviendo era porque yo estaba a su lado, y me dejó dos veces y volvió a mi lado demostrándome que sin mí su existencia no tenía sentido… ¡Y no sólo fue demostrar su amor ante el Instituto sino también con planazo especial! Con regalo incluido, un detallista vamos. Un San Valentín de película.

 Y al final me dejó, después de machacarme, de anularme, de forzarme a cosas. Y ya no era la princesa, volví a ser la hermanastra mala y fea. Porque yo era la única culpable de que él ya no me necesitase…

Fue horrible, de repente me quede sin príncipe, sin San Valentín. Porque ya no tendría sentido San Valentín.

Ni príncipes ni princesas

Y un día me puse a pensar que nunca tuvo sentido, no tenía sentido que me quisieran un día al año, cuando el resto del año lo único que obtenía era su constante maltrato, de qué me servían las flores… si al igual que el amor que reflejaban se marchitaban, de qué me servía todo eso, si él jamás me quiso.

Porque cuando el amor te encierra en una jaula y al andar sientes las cadenas, eso no es amor. Porque, aunque mis cuentos favoritos me enseñen que el amor todo lo puede no es así, mi amor absoluto hacia él no le paró el día que me levantó la mano, pero tampoco le paró el día que me alejo de mi misma, ni cuando me dijo que si yo no estaba se mataba.

No, eso jamás fue amor.

No quiero San Valentín, porque no quiero días que perpetúen el amor de esa manera, porque una flor no es amor, porque decirte te quiero ese día tampoco lo es.

El amor no es estar esperando a que te rescaten de la torre más alta y del dragón más maligno, el amor es lanzarte tú misma al mundo en libertad, y volar a lomos del dragón.

El amor es quererte a ti por encima de todo.

El amor es que en tu libertad encima de tu dragón gires la cabeza y veas que te acompañan desde el respeto y en igualdad.

Amor

Ángeles

Socia de PIPILOTA