¿Qué fue del 8 de marzo? ¿Qué quedó de nuestra reivindicación?

Invisibilizadas y silenciadas, parte de esa broma macabra que es el patriarcado.

¿Dónde están las portadas con las imágenes de nuestras compañeras y compañeros en la calle reivindicando más feminismo y menos asesinatos machistas? ¿Dónde quedaron nuestros cánticos, nuestros manifiestos y nuestro espacio? El 9 de marzo, una vez más, caímos en el olvido.

caimos en el olvido

Fuente: Post “Miles de mujeres fueron invisibles para la prensa” de Yolanda Domínguez para el Huffingtonpost.

¿Dónde está ese espacio que cada 8 de marzo nos reservan en antena para que “las mujeres hablemos” el resto del año? Porque esta es la triste realidad, el espacio del 52% de la población se restringe a dos días al año, el 8 de marzo y el 25 de noviembre. Como un reloj roto que da la hora correcta dos veces al día, son dos las veces al año que la sociedad rota, de la que formamos parte, nos recuerda.

El resto del año, las mujeres vemos reducido nuestro papel a ser “la mujer de”, “la madre de” o simplemente un cuerpo y una cara bonita (dentro por supuesto de los cánones que vienen marcados por la sociedad, de las bellezas no normativas mejor no hablar, no vaya a ser que las mujeres se empoderen en sus cuerpos y no se vean sometidas a la tiranía de dietas imposibles y dejen de comprar los productos que la industria ha inventado para nosotras). Para muestra un botón:

 

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Fuente: Twitter @MariaFreixanet

Las mujeres, recordemos, no somos un colectivo, somos la mitad de la población y como tal deseamos ser tratadas como la otra mitad, como nuestros compañeros, nuestros hermanos o amigos. Pero mientras éstos alcanzan el éxito, nosotras somos cosificadas, sexualizadas y minusvaloradas por el simple hecho de ser mujer.

Por eso, desde los colectivos feministas seguiremos reivindicando que todos los días deberían ser 8 de marzo.

CARTEL 8m

 

 

 

 

 

Días señalados

Vamos a todas partes corriendo. Nuestros ritmos circadianos son controlados por el minutero y encajamos nuestros planes en cuanto a un calendario que no hemos diseñado. Cinco días de curro y dos de descanso, cuando hay suerte. Cuando hay suerte y tienes dos días a la semana de descanso, o mejor, cuando hay suerte y no te pasas la semana buscando un trabajo que te dé los días libres que crea convenientes. Resulta absurda la presión que nos genera el querer llegar a todo, el terminar cuando es debido, el trabajar cuando te dicen y el celebrar cuando toca.

Es absurdo querer a tu pareja un día al año, ser bondadosa con el prójimo un día al año, pensar en el medioambiente un día al año, querer a tu madre y/o padre un día al año. Tenemos un día para la religión, para la lucha contra el cáncer, el día internacional del gato, contra la discriminación, para celebrar el orgullo freaky y otro para el orgullo LGTB, para la poesía, para el agua y el síndrome de Down. Tenemos hasta la suerte de tener un día al año para ser felices, pues está claro que ser felices a diario es un lujo no al alcance de todas las personas.

También tenemos el loco privilegio de acordarnos de los derechos de las mujeres y sentirnos orgullosas de serlo una vez al año. Y repito, es absurdo. Y lo es porque nos matan a diario. Nos matan, nos pegan, nos violan, nos degradan, nos vejan, nos pagan menos, nos mandan, nos ningunean, nos tocan como si fuéramos propiedad pública, nos piropean a gritos por la calle, nos humillan y degradan, nos dicen lo que hay que hacer, cómo y cuándo; cuánto beber, comer y pesar; en qué tono de voz hablar; dónde, cómo y cuánto enseñar; qué carreras estudiar y trabajos desempeñar; nos exigen callar y esperar; nos enseñan a tragar, en todos los contextos que os podáis imaginar este verbo. Nos cosifican y hacen ver como débiles. Nos cargan con el peso de la familia y la casa sin ayuda alguna. Nos obligan a estar espectaculares y parecer perfectas siempre. Nos hacen ocultar los michelines, las arrugas, las estrías, las canas, el vello, nuestra menstruación, la menopausia y que nos cagamos encima durante el parto. Se eximen de culpa ante cualquier agresión porque vamos provocando o borrachas o solas. Nos tachan de histéricas cuando nos quejamos por algo de lo anterior.

Por eso os pido que hoy gritéis y apuntéis con el dedo lo que es machismo, pero que, por favor, mañana lo sigáis haciendo. Por ti y por todas las mujeres que no se pueden permitir el lujo de hacerlo. Y sí, ésto os lo voy a pedir todos los días del año, y no, ésto no os lo voy a pedir sólo a las mujeres.

#Grábatelo #CadaDia8M

                                                                                                                            María Zugadi.

Socia de PIPILOTA